Comencé a adentrarme en el mundo de la Danza a los cinco años, exactamente. Todavía recuerdo cómo mis padres nos dejaban a mi hermana y a mí, enfrente del edificio donde mi maestra (Margot Palazuelos) tenía su academia de danza. Me gustaba escuchar al entrar el bullicio, las notas de piano, y sobre todo, mirar los diversos cuadros de bailarinas que estaban en el vestíbulo. Subiendo unas escaleras, estaba el salón de niñas, y subiendo otras estaba el salón de ensayos de “los grandes”. También recuerdo que mi madre nos peinaba perfectamente y era un gusto llegar con mi uniforme de ballet: mallas y zapatillas rosas, leotardo y falda de gasa blanca. Les recomiendo a los padres que tienen a sus niños en ballet que detalles como llevar el peinado correcto y el uniforme limpio y planchado, además de facilitarle a los niños el trabajo corporal en clase, les brinda un sentido de orgullo y respeto hacia la actividad que realizan.
Nunca me he olvidado de esos años en que, siendo niña y después jovencita, tomaba clases de ballet en una academia en mi natal Acapulco. Quizás por eso en las 2 academias que he dirigido, mis alumnos siempre disfrutaron de la danza, un gusto que les ha durado para el resto de sus vidas. Y al decir que no he olvidado, también me refiero a que recuerdo cada paso, cada música y cada baile que he danzado desde que tenía 5 años a la fecha. En otras palabras 90 coreografías más o menos todavía están guardadas en mi cerebro. La memoria corporal es una de las más exactas y resiste el paso del tiempo.
A los 18 años dejé de estudiar en academias, y comencé a tomar clases en universidades, hasta completar una licenciatura en danza en University of Minnesota (E.U. 1994-1998). Dicha experiencia me hizo amar a la danza de un modo más completo, pues aparte de bailar, aprendí que la danza es análisis y teoría, anatomía, crítica, coreografía, pedagogía, historia, etc. Me interesé en todos los aspectos de la danza, y ahora que ya no la ejerzo prácticamente, el tener estudios universitarios en tal disciplina me permite seguir reflexionando y teorizando al respecto.
Las diversas circunstancias en la vida me fueron alejando más y más del desempeño práctico de la Danza, y acercando a la escritura. Doy gracias a Dios por tal cambio, pues ahora puedo dedicarle a la literatura todo el tiempo que se merece. Sin embargo, he creado este blog para verter aquellos conocimientos que acumulé durante 32 años de vivir la danza como bailarina, maestra y coreógrafa. Ojalá que algunos comentarios sean de utilidad a los lectores que visitan este blog. O también, que sirvan de entretenimiento al mirar videos tan divertidos como el que colocamos a continuación.
¡Disfruten y sonrían un poco!
Isis Estrada.
Carlosrc
Pro
Amore: este blog está fantástico… tú siempre con el ánimo de transmitir lo que has aprendido, eso es vocación de enseñanza. Te felicito y estoy seguro de que los que se acerquen a este espacio lo disfrutarán y aprovecharán.
Te amo.
Tu amore,
Carlos Robles Cruz